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PINAMAR: ALGO DISTINTO PARA VER


¿Querés ver un buen drama? ¿Que tenga buenas actuaciones? Y la cerecita del postre ¿que sea argentina? Bueno, Pinamar es la respuesta.

Hace un tiempo, quería ver ésta película que fue estrenada el 4 de mayo. Actualmente, se exhibe en el Malba. Un poco bastante lejos de donde vivo, pero no podía quejarme. Sabía de primera mano, que vería un filme hecho con amor, con ganas de contar, dejar algo en el espectador… Y si llegaba  a parecerme una mierda, mucho no podría quejarme, gaste solo 30 pesos en la entrada. En el Malba, hay muchos descuentos. Averigüen, que las posibilidades para ahorrarse unos pesos están disponibles.
 

¿De qué trata este relato?

Dos hermanos vuelven a Pinamar, después de la muerte de su madre, para despedirse de ella y vender el apartamento familiar. Mientras que Pablo quiere terminar todo lo antes posible, Miguel quiere disfrutar del viaje. Durante su estancia, el pasado reencarna en Laura, una amiga de Miguel. Ambos hermanos, se ven enamorados de la misma muchacha…

Básicamente de eso trata Pinamar.
 

 

Ahora… ¿Qué puedo contarles? El director, Federico Godfrid, se toma su tiempo para contar, lo cual es perfecto. Está contando una historia, donde los personajes principales están llevando las cenizas de su madre, para arrojarlas en un lugar meritorio. Obviamente, para los protagonistas, es algo difícil de arrancar. Sin embargo, con desarrollo, la película toma velocidad y llega a un ritmo genial sin necesidad de apurarse.
 


La fotografía es muy bonita donde destacan los primeros planos. En la paleta de colores el azul destaca, tiene mucha presencia durante todo el desarrollo de la cinta. La simbología de la fotografía y arte, es genial, tiene sus razones, no están ahí porque si.
 

Hablé con el director, (él está para hablar, una vez finalizada la función). Me contó que utilizaron todo lo que tenían a mano, cómo el auto de los personajes principales, que es un auto familiar con mucha historia. Las grabaciones de los cassettes, que las proveyó una conocida. En fin, tiene muchas anécdotas, pero lo que quiero decir con eso, es que fue hecha con pasión y amor.
 

Las actuaciones son dignas. Son creíbles, no caen en las burdas actuaciones que se puede ver en las telenovelas clichés de la TV. Y lo mejor de todo, es que son muchachos desconocidos, así que veremos rostros nuevos frente a la pantalla grande. Seguramente, se volverán reconocidos con el tiempo.
 

¿Qué más les puedo decir?

Es un film sobre los cambios de las relaciones,  los cambios y decisiones que se dan en la vida.

La verdad, fui con expectativas bajas. Honestamente, no es un guión digno de un Oscar. No es una historia nueva ni revolucionaria. En muchas ocasiones, predecible (al menos para mí).

Los diálogos son creíbles, pero en “las conversaciones filosóficas” me parecieron inverosímiles, no por la actuaciones, sino por el guión. En el cine las cosas no se dicen, se hacen; porque al hacerlas se dicen solas. Eso es lo que me pasa con esos diálogos específicos, siento que se encapricharon con mostrar sus conocimientos filosóficos (mas allá que el personaje que lo dice, es un nabo que se cree todo un dramaturgo). Sacando esa pequeña queja, el guión presenta diálogos buenos y muestra muchas acciones por parte de los personajes.

Otra cosa que tiene en contra, es que no pude evitar compararla con Manchester by the Sea.
 


 

La atmósfera, me trasmite mucho de esa película, desde el comportamiento del actor que nos oculta sus sentimientos, a que el relato se desarrolla ahí nomás del mar, con la diferencia que el guión de Manchester ésta, por mucho, más logrado. Puedo decirles que si les gustó la película galardonada con premios Oscars, Pinamar les será de su agrado.
 

A pesar de todo, la película consigue sus metas, que nos ríanos cuando es debido, que nos pongamos tristes cuando también lo es. El largometraje, logra ponernos en el lugar de Pablo, de sentir empatía. La película logra emocionarnos y eso hace que se merezca ser vista.

Admin
Matías S
Amante del cine